• Las estadísticas alimentan la leyenda de la noche más terrorífica del año


  • Algunos barrios empiezan a prohibir el paso de vehículos en esa fecha


  • Accidentes de tráfico por alcohol y mayor número de niños en la calle son la causa

Halloween es la noche más esperada del año para millones de niños estadounidenses que caminan por la casa disfrazados, pidiendo dulces. Aunque la recompensa suele ser un generoso puñado de golosinas, el 31 de octubre va acompañado de un 22% de accidentes mortales por encima de lo habitual cuando la celebración cae en viernes (el día más peligroso), seguido del martes, domingo y jueves en el ranking de los peores días.

A pesar de las películas de terror que han recreado las peores pesadillas durante esta fecha, esta vez ni Fredy Krueger ni Chuky tienen nada que ver con los macabros resultados de las estadísticas. Las causas de estos radican en los accidentes automovilísticos provocados por el consumo excesivo de alcohol de sus conductores, la alta cantidad de niños peatones en esa fecha y la oscuridad en gran parte del país pasadas las 6 de la tarde.

El hecho de que muchos disfraces sean negros, o de color oscuro, tampoco ayuda a la hora de prevenir niños de 4 a 8 años tener 10 veces más probabilidades de morir atropellado por un coche en Halloween que en cualquier otra noche de otoño. Así lo revela un estudio de JAMA Pediatría 2018, antes de que la pandemia interrumpiera los festejos y reportajes al respecto, publicados por la El Correo de Washington.

Durante el 15 años entre 2004 y 2018, que fueron escrutados en el estudio, encontraron que ningún otro día era más mortal para los niños que Halloween, lo que ha llevado a pedir que los autos dejen de circular en esa fecha. Algo complicado si se tiene en cuenta que la hora de salida de los chicos a buscar sus dulces coincide con la hora punta de la vuelta del trabajo.

No obstante, algunas localidades han decidido limitar el tráfico en aquellos barrios donde prevalece la tradición de decorar las casas y hay un mayor número de niños en la calle, con el fin de garantizar la ausencia de incidentes. Es el caso de Seattle, en el estado de Washington, que bajo el nombre de Tricks or Streets, permite la cierre de determinadas rutas en esa fecha.

Otro estudiar El más antiguo, también de Jama Pediatrics, reveló 608 muertes de peatones durante cuatro décadas de celebración de la festividad. Su autor, John Staples, de la Universidad de British Columbia, utilizó datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las carreteras estadounidenses para obtener información sobre accidentes mortales en otras fechas. Los resultados nuevamente mostraron una 43% más probable que los peatones mueran atropellados por un automóvildurante ese día, que el resto del año.

Algo que también corrobora el registro del Fatality Analysis Reporting System (FARS), publicado en la web mejores lugaresque entre 1990 y 2010 ya advertía del riesgo de esta celebración, confirmándola como el día más mortífero del año para los niños, por encima de otras festividades como el 4 de julio o el Año Nuevo.

A maldición que parece sacada de una de las muchas películas de terror data de esa noche y en esta ocasión remonta los tristes resultados a varios años atrás. Estos, muy similares a los actuales, revelan que El 60% de los accidentes ocurrieron en un período de cuatro horas.entre las 5 de la tarde y las 9 de la noche.

Algunas soluciones, además de reducir el tráfico y la velocidad de los coches en zonas con afluencia de niños ese día, pasan por concienciar a los niños del peligro y aconsejarles la conveniencia de llevar linternas o ropa reflectante que, si bien pueden estropear el disfraz, pueden ayudar a prevenir accidentes fatales.



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